Día 4. Necesitas Conseguir Clientes En Redes Sociales

“Sabrás llevar la casa y crecer hijos, pero dudo que puedas manejar clientes”. De alguna forma muchas mujeres se han creído esta frase dicha la mayoría por hombres.

Justo estos días, mientras escribo Mujer Independiente, me rodean mujeres de más de 50 años que creo definitivamente que nunca duermen, ya que me despierte o me acueste, siempre son las primeras y ultimas, como capitanas de barcos a punto de hundirse, estas mujeres están con el desayuno recién hecho y no me refiero a tostadas o café instantáneo, sino a huevos revueltos de sus propias gallinas, queso hecho por ellas, leche de cabra ordeñada también por ellas y laminas de cerdo que ellas mismas han cortado y conservado. Y en este torbellino de vida casera, miró a estas mujeres y me preguntó: ¿sabe lo Independiente que es?

Y si les preguntas sobre tener clientes, responden: “Uff, yo solo soy un ama de casa”.

¡Un ama de casa tiene clientes cada día! ¡Satisfechos además!

No es algo que tengamos que aprender, solo necesitamos aplicar lo que ya hacíamos.

Además de que como mujeres tenemos una hermosa ventaja y es que siempre hemos tenido el trabajo extra. Nunca es simplemente emprender, si eres madre también están tus hijos, marido y tu negocio. Si eres soltera, está tu vida social, tu aspecto físico y además llamar a tu madre 😀 

Hace poco vi la película “Ellas golpean dos veces” donde se habla de la época de la Segunda Guerra Mundial donde el mundo se quedó prácticamente sin hombres, por lo que las mujeres tuvieron que asumir los trabajos en las fabricas, negocios que eran llevados por sus maridos o padres e incluso hermanos, para que cuando volvieran los hombres, vieran que todo había ido bien. Pero aquello no llegó al trabajo solo, sino al deporte. La liga de Baisball de los Estados Unidos necesitaba jugadores y a un estratega de Marketing se le ocurrió usar mujeres.

Lo curioso de la película que me dejó impactada, fue que la comunidad americana temía que perdiéramos la feminidad al hacer algo “de hombres”, por lo que los encargados de Marketing hicieron videos mostrando que aquellas mujeres eran buenas jugadoras, pero sabían servir el té, preparar una deliciosa cena e incluso eran ganadoras de concursos de belleza, incluso el uniforme era una falda corta. Cuando vi aquella escena repleta de anuncios tuve que detener la película y dije: ¡Ahí está! ¡Por eso las mujeres creemos que podemos hacer más de una cosa a la vez!


Una mujer no puede solo pensar en el trabajo, al menos así nos lo han hecho creer. Creemos que el trabajo del hombre siempre es más importante. Eso es algo que yo misma he tenido que defender, hacer entender, sobre todo a mujeres, que no puedo, ni quiero pensar en cosas como: “hay que poner una lavadora o ¿qué prepararé de cenar hoy?”. Si pensara esa clase de cosas mis libros no serían interesantes ni divertidos, porque mi mente estaría ocupada en cosas banales. La solución fue tener Paciencia para encontrar a mi compañero de vida que pensara el 50% sobre estas cosas y yo el restante, pero eso ya lo veremos en el capítulo 6.

En resumen, antes de obtener clientes es importante que recuerdes que los tienes desde que naciste, tus padres fueron tus primeros clientes, decidieron criarte. Luego estuvieron todos los amigos escolares, seguro que intercambiaste bolígrafos, pulseras o gomas del pelo e incluso puede que consejos, a cambio de amistad. Y al llegar a la época del amor, tuviste que conseguir que esa persona que te gustaba se interesara.

¡Las mujeres somos productos toda la vida!

Si miras una estantería de revistas te darás cuenta en la cantidad de marcas que son representadas por mujeres, los hombres representan conceptos y posición, pero nosotras somos la marca de los productos. ¡Y ahí es justamente donde tú vas a estar! ¡Promocionando productos!

Pero antes déjame contarte una pequeña anécdota antes de encontrar tus primeros clientes y que te ayudará a mantenerte enfocada en quienes son y quienes fingen ser tus clientes.

Tenía 19 años y acababa de publicar mi primer libro. El mundo de los blogs comenzaba a despegar, era el lugar donde escribir tu opinión acerca de todo lo que te gustaba y amabas. Como escritora no me atraía demasiado la idea de escribir sobre mi vida ya que para eso lo transformaba en libros, tomaba una experiencia y la camuflaba. Pero entonces conocí a Julia Powell, una bloguera que amaba dos cosas, escribir y cocinar. Por lo que tomó la decisión de crear un blog sobre la cocina. Al cabo de medio año tenía lectores que amaban sus recetas y antes de terminar el año tenía un contrato para un libro. Si has visto la película Julie and Julia sabrás que además hicieron una película sobre esta historia real, pero lo que a mí me inspiró esta historia fue que Julia Powell encontró a las personas correctas, a sus clientes, gracias a que ella no se perdió en el hilo de compartir su vida. Eran muchas las mujeres que hacían justamente eso, pero ella decidió enfocarlo a un solo tema, la cocina. Ese tema lo definí con 19 años y hoy lo sigo manteniendo en mi cuenta de Instagram. Decidí que haría lo mismo que Julia Powell, escribir sobre lo que más amaba, yo haría lo mismo, deseaba escribir sobre cuanto amaba escribir, sobre ser escritora. Sin saberlo aquello estaba definiendo lo que hago hoy, asesorar a otras escritoras y hablar sobre mis libros y como me inspiro. Pero en aquel momento, era todo muy difuso, como todo lo nuevo que se comienza y como seguro te sientes exactamente ahora. Por lo que sigamos.

Al escoger el tema, escribir en un blog no fue tan fantástico como escribir una novela, era mas frío, como si hablara al vacío, hasta que comencé a conectar con otras personas, con mis clientes, blogueros que leían, recomendaban y compartían todos los libros que leían. Y aquí vino mi primer intento de desvío. Curiosamente un hombre me dio el consejo, mi padre. Al ver que pasaba mis horas libres en las oficinas donde trabajaba como Distribuidora de Herbalife, mi padre se interesó en saber que hacía. Entonces, con la voz que usaba para conseguir que alguien comprara un negocio que ni siquiera comprendía de que se trataba, me dijo:

—Eso es Jacque, vas a ser la escritora que recomiende libros, entonces cuando tengas suficientes lectores, compraran el tuyo.

La cara que le dediqué no le gustó nada. Yo acababa de presentarle emocionada que hablaba de mi producto, mi libro y él quería que recomendara el de otras personas para que leyeran el mío. ¡¿Qué coño?!

Esa fue la primera vez que definí mi tema, mi nicho, el genero de mis clientes sin saber que existía tal cosa. Por lo que le respondí:

—Papá, yo quiero vender mi libro, ¿porque recomendando libros de otros comprarían el mío? No tiene sentido, solo voy alargar el camino. Hago esto para vender mi libro, no para ganar seguidores.

—No todo es dinero Jacqueline.

¡Já! En ese momento se fue ofendido, pero mi mente me soltó un ¡Já!

Una de las cosas que hay que admitir cuando emprendemos, es que evidentemente lo hacemos por dinero. El mundo masculino que nos rodea se siente intimidado cuando una mujer habla de dinero, pero cuando es un hombre, todos prestan atención y asienten porque es “un hombre de negocios quien habla”.

Pero ¿qué puedes aprender tú de mi anécdota?

Estás a punto de contactar clientes, persona que usan y compran productos como los que escogiste en el primer capítulo, por lo que es importante que no te pierdas en el mar de compartir tu vida y cualquier cosa que no tenga que ver con tu objetivo final, tu Independencia.

Créeme cuando te digo la siguiente frase:

Justo hace poco asesoraba a una líder de Multinivel que necesitaba volver a orientar a su equipo, que continuara vendiendo el producto que recomendaban. Tal y como me expuso “el problema”, era que sus Distribuidoras no estaban vendiendo y pedían mas formación para saber si había técnicas de venta que necesitaban aprender. Tras escucharla sonreí y le dije:

—¿Cuál es tu producto? —Ella se quedó observándome y seguramente preguntándose si le había escuchado tras hablar quince minutos.

—El café, claro.

—¿Segura? ¿No son conferencias? ¿No ganáis dinero dando formación acerca de las ventas?

—¡Claro que no! Sabes que es perfectamente el café.

—Ok, ¿entonces porque dedicáis más tiempo a conferencias que a vender el café?

—Son necesarias para que aprendan.

—¿A qué? ¿A tomar café? Según tú me has explicado es solo café, la bebida mas consumida del mundo y tenéis conferencias de como vender algo que las personas conocen, si fuera un producto extraño que se acaba de descubrir y cuyos términos científicos son difíciles de recordar, lo comprendo, ¿pero café?

La clienta acababa de comprender que ella y su equipo giraban en círculos alrededor del producto que debían vender, evitando y alejándose de la verdad, que solo venden café.

Por lo que ahora que vas a recomendar tus productos, nunca olvides esa simpleza, vendes ese producto con el que te fotografías, yo vendo libros, escribirlos o que los leas, vendo que tú puedas escribir un libro o que puedo escribir el marketing de tu producto. Pero al final, vendo libros, si pierdo ese Norte, entonces puedo comenzar a compartir en mis redes sociales acontecimientos o ideas que no tienen nada que ver con mi objetivo y ¿sabes que perderé? Tiempo. Mi Independencia se basa en tener tiempo para dedicarlo a escribir, viajar y poder disfrutar de mi amor. Por ello no olvides lo siguiente:

Ahora sí, hablemos de como conseguir esos clientes.


Al igual que la frase “los perros se parecen a sus dueños” el primer concepto que aprenderás es:

Curiosamente muchas mujeres cuando emprenden un negocio cambian radicalmente su físico, se visten elegantes, con tacones, uñas hechas y postizas, bolsos enormes y de marcas lujosas. Al ver una mujer así piensas que es alguien de alto rango y exitosa, pero entonces resulta que vende aspiradoras. Resulta chocante.

Déjame despertar tu imaginación un momento para que comprendas mejor.

Imagina que estás en casa, con la música a todo volumen, escuchas esa canción que no puedes evitar cantar a todo pulmón. Llevas una camiseta que te encanta, cómoda, larga como para parecer un vestido, estás descalza y el cabello mojado porque saliste de una deliciosa ducha. Estás bebiendo un vaso de cerveza fría, cuando entonces llaman a la puerta. Con una sonrisa bajas la música y sigues tarareando, vas a la puerta y al abrirla una mujer te sonríe, lleva una falda de cuero, la camisa blanca metida por dentro, sujetador con relleno, cabello rubio alisado, uñas rojas, está maquillada y tiene un bolso enorme de Carolina Herrera sobre el brazo. ¿Qué sensación tendrías? ¿Te sentirías cómoda frente a alguien así? ¿Inferior o superior? ¿Tranquila o inquieta?

Esa sensación la crean muchas mujeres de negocio porque nos han hecho creer que debemos ser más que nuestro cliente, olvidándonos de que nosotras mismas somos el cliente numero uno satisfecho del producto que recomendamos. Recuerda que en el primer capitulo te hice tomar las 10 cosas que mas amas en casa y recomendarlas, por lo que necesitas transmitir con seguridad ese amor al producto, por ello debes ser un reflejo de tus clientes.

Me gusta el ejemplo de vida de Joy Mangano, la cual incluí en el libro “Piense y Haga MLM” en el cual colaboré, la historia es de una mujer que creó una fregona hecha realmente para mujeres y que se negó a vestirse con perlas y una falda mientras mostraba a los telespectadores como fregaba el suelo. Esta es la razón por la que te hice escoger la ropa con la que te sientes mas cómoda, por que será la que uses para promocionar tu producto.

Seguramente en este punto te preguntaras como saber quienes son tus clientes, es muy simple. Deben parecerse a ti. Usándome de ejemplo, mis clientes perfectos son: Mujeres entre 20-30 años, que aman leer libros de autoayuda, fantasía, romántica, comedia, drama, sátira y humor negro. Son liberales, aman la creatividad y conocer culturas nuevas.

Esta no es solo la definición de mis clientes perfectos, sino de mi misma. Y eso es justamente lo que vas a describir respondiendo al cuestionario que he preparado para ti.

Te habrás dado cuenta de que el cuestionario te pregunta cosas sobre ti, ya que como he dicho antes, tus clientes deben ser un reflejo de quien eres tú. Esto va a ayudarte a conectar con tus clientes, además de que no tendrás que sentirte incomoda ni forzar tu venta, te impresionará lo fácil que será vender.


A los 9 años presencié la mejor presentación de producto que he visto en mi vida. Una mujer del pueblo había pedido a mi madre que reuniera a sus vecinas y amigas para presentarles un producto innovador que venía directamente desde los Estados Unidos, la expectación que causó me hizo despertarme temprano a pesar de que era verano, quería estar entre aquellas mujeres emocionadas y que parloteaban como gallinas a la espera de un nuevo tipo de maíz. La mujer que llegó era parecida a las demás mujeres, vestía igual, solo que llevaba una caja enorme donde estaba aquello que revolucionaria la cocina de los años 90. Pidió a mi madre que despejara la mesa y todas rodeamos el mueble donde colocó la caja y al destaparla una maquina negra y metálica que parecía tener curvas femeninas nos hizo exclamar sorprendidas. La Thermomix había llegado a nuestro pueblo. Entonces aquella mujer no se puso a explicar los beneficios de la maquina o la historia, sino que sacó verduras de la nevera de mi madre y las metió en la maquina, mostrando lo sencilla que era gracias al manual que traía consigo. Al picar la verdura pasó a los palitos de cangrejo, nos dio a probar y fue el mejor salpicón de mariscos que había probado en mi vida. Aquella mujer consiguió que cada mujer comprara una maquina, ¿cómo? Hizo lo que toda mujer iba a hacer con la maquina, cocinó, usó el producto. Pero lo que a mi me enseñó dos años después es que mi madre se acordó de todas aquellas mujeres y decidió llamar a cada una de ellas, las reunió en la sala del ayuntamiento del pueblo y ahí les presentó los batidos de Herbalife, el pueblo al completo se hizo cliente.

Sin saberlo mi madre había tomado los clientes de una persona, que, como ella, vendía productos a amas de casa, y los usó.

¡Y eso es lo que vas a hacer tú! Vas a mirar aquella mujer u hombre que vende y recomienda lo mismo que tú. Contactarás a la persona que ha dado “Me Gusta” o comentado publicaciones donde transmiten su adoración por un producto como el que tú recomiendas y de esa manera encontrarás a tus clientes.

Para que te sea mas simple, voy a mostrarte unos trucos para encontrar en Instagram a las personas que recomiendan tus mismos productos:


  • Escribe en el buscador de Instagram el siguiente signo “#” y el tipo de producto que recomiendas. Por ejemplo, si recomiendas libros del genero romántico sería así: #librosromanticos. Verás que Instagram te dará algunas recomendaciones, prueba y experimenta con aquellos que siguen la esencia de tu producto.
  • Mira las publicaciones que mas audiencia tiene y ve a comentarios, aquellas personas que se interesan por el producto que recomienda tu competencia o que dicen haberlo adquirido o desear tenerlo, sígueles.
  • Una vez le sigas escribe un mensaje saludándoles y presentándote.

Durante una Asesoría sobre como utilizar Instagram para conseguir clientes, una mujer admitió que le daba más vergüenza contactar por medio de las redes sociales a una persona desconocida, que en vivo. Fue muy curioso para mí ya que Instagram eliminó totalmente la inseguridad además de que es posible contactar a más personas en menos tiempo.

De hecho, mi obsesión y compromiso por contactar es conocida entre mis clientas, la cual aprendí de dos maneras en dos edades y situaciones diferentes, pero que al final el objetivo era el mismo, vender un producto que me apasionaba y que después de que lo leas, comprenderás y amarás contactar por Instagram ya que no tendrás que hacer lo que yo tuve que hacer y verás lo fácil que es.


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Lo mas difícil que se puede vender es algo que tendrás en el futuro y no me refiero a inversiones, una casa o un hijo por medio de la fecundación in vitro. Me refiero al Paraíso. Un detalle más de mi vida es que nací en una familia que era Testigos de Jehová, sí, aquellos que predican y llaman a la puerta de desconocidos para prometer un paraíso. Yo fui esa clase de niña que estaba comprometida con su religión y aunque ya no soy creyente desde los 11 años, examiné aquella etapa de mi vida para poder sacar el jugo correcto encontrando que sabía vender el Paraíso, una promesa de vida mejor a personas mas mayores que yo y que eran totales desconocidos. Tres veces a la semana los Testigos se reunían con sus hijos incluidos y nos agrupábamos, entonces el Anciano, que era equivalente al cura o al rabino, prácticamente nuestro jefe, nos entregaba un mapa plastificado de las calles que les tocaba a cada familia. Ahí debíamos ir de edificio en edificio, de puerta en puerta y llamar, dar nuestro pequeño discurso y entregar un folleto. Después tomar el contacto y volver a la siguiente semana para hacer seguimiento.

Los Testigos me enseñaron una cosa acerca de contactar: No existe la vergüenza, tienes un mensaje, un privilegio, algo que puede cambiar la vida de una persona, por lo que predica.

Cada vez que contacto a una persona lo hago alegremente, feliz de la comodidad que me proporciona internet, solo estamos yo y la pantalla, la persona del otro lado no puede cerrarme la puerta en las narices o gritar en el pasillo: “¡¿Quien es la madre de esta niña!?” O Salir con un cuchillo a amenazarme porque cree que quería dinero. No hay cientos de escaleras que subir y puertas enormes donde te preguntas, “¿quien me abrirá?” Solo me siento desde cualquier país, en un café y a contactar, listo. No existe el momento adecuado, si quiero hablar con clientes mexicanos, escribo de noche. ¡Hermoso e Independiente!

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El segundo punto que aprendí sobre contactar fue a los 18 años, al ser Distribuidora de Herbalife. Había llegado un momento en el que los clientes de mis padres se habían terminado, al utilizar solo el circulo familiar y amigos, llega un momento que se agota, cuando eso sucedió mis padres se deprimieron y casi nada de lo que hacían tenia armonía, por lo que desesperada tomé de la sala de espera de las oficinas una guía telefónica de todas las personas de nuestra ciudad, tomé unos folios, me encerré en una de las oficinas y fui a la primera persona, a la A y contacté. Decidí no moverme del asiento hasta llamar a 50 personas, al día siguiente 45 aparecieron en las oficinas deseosas de recibir una limpieza de cutis que yo misma explicaría, 3 se hicieron clientes. Lo que sucedió un mes después es que otros Distribuidores acudieron a nuestras oficinas pues una mujer joven había creado una hoja para administrar las llamadas y contactar a clientes de forma efectiva. Pero yo lo único que hice fue contactar, así de simple. Mis padres consiguieron ser numero uno en ventas después de aquello.

Tú no tendrás que ir de puerta en puerta, ni llamar a 50 personas. Solo tendrás que contactar por medio de tu celular u ordenador a 10 personas al día, seguirlas y contactarlas.

Lo que seguramente te estarás preguntando a continuación es: ¿Pero que les digo?

Eso es justamente lo que vamos a aprender ahora, como presentarte a tu audiencia.

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Una vez tienes a esa persona que sigue esa clase de productos que tu recomiendas, toca el momento de seguirla y escribirle el primer mensaje.

Es primordial que el primer mensaje sea de tres líneas, tres párrafos, ya que los mensajes que son demasiado grandes se sienten como una invasión del tiempo y sobre todo completamente inhumano. Por ello es importante que saludes, te presentes y digas que haces.

Ejemplo: Hola soy____________, y recomiendo productos de_______. 

Al final del mensaje es importante que siempre termine con una pregunta, una acción que dejé pendiente el continuar de una conversación. 

Ejemplo: Hola soy____________, y recomiendo productos de_______. ¿Qué marca de_______ sueles usar?

Una vez respondan, es primordial que mantengas una conversación tranquila, habla del producto con total naturalidad, porque te gusta tanto y porque lo recomiendas. El objetivo final es decirle que si desea saber mas del producto, lo has añadido en tu lista de cosas favoritas de Amazon. Lo cual nos lleva al siguiente punto, que el producto que recomiendes esté visible en tu Instagram.

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Volviendo a las fotos que tomaste acerca del producto, antes de contactar a un nuevo seguidor es importante que tu último producto esté en sintonía con el nuevo seguidor. Por lo que el mismo día que compartas en Instagram las 3 fotos sobre el producto que recomiendas, cuando contactes  la persona verá que acabas de compartir justamente el producto del que le hablas.

A la hora de compartir, recuerda que ya tienes escrito el texto acerca del producto, por lo que ahora vamos a hablar de un truco para conseguir más audiencia y ayudarte de esa manera a crecer en Instagram y tener seguidores que saben que vendes.

El uso de los hashtags, las palabras con este símbolo “#” consiguen que si una persona, como hiciste en el ejercicio anterior, busque por ejemplo #recetassaludables y te encuentre a ti recomendando el producto. Por ello para encontrar tus hashtags, que se definen como palabras de búsqueda también, ve a tu competencia y examina cuales usan mas y si está relacionado al 100% con el producto que recomiendas. Ten entre 10 a 30 palabras claves. Utiliza la Aplicación Mujer Independiente para desarrollarlas.

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Te preguntarás como tus nuevos seguidores pueden directamente ir al enlace donde estará el producto que recomiendas. Utilizando el link que Instagram te deja cambiar.

Al compartir cada semana dos tipos de producto, tendrás que cambiar el enlace el mismo día que cambias de producto y añadir bajo la publicación que aquellas personas que deseen saber mas del producto solo deben ir al enlace de tu Perfil y ahí verán mas información del producto.

Si no sabes como Editar el enlace de tu perfil, escríbeme para que podamos concertar una videollamada y te enseñe paso a paso. Escríbeme a mi Instagram https://www.instagram.com/jacqueline_mq/

Ejemplo de como debería quedar la publicación:


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Instagram es una herramienta que no se limita a las fotos, los videos son una manera de llegar a los clientes y fortalecer tu amor por el producto que amas. Por lo que, con tus defectos admitidos y tu físico definido, no existen excusas para no grabarte en video. Lo único que necesitas es una mini guía que voy a darte en los siguientes minutos, pero quiero que sepas antes, que grabarse es una experiencia única, expresar tu amor a un producto, reírte en la cámara e interactuar, te hace sentirte una estrella de cine.

Grabarme para mí fue todo un reto, a pesar de que ahora me gusta mas grabarme en video y expresar mi amor por los libros y la escritura, pero la naturalidad y facilidad con la que lo hago hoy, no tiene nada que ver con el primer video que intenté grabar con 21 años, pero recibí las palabras adecuadas de mi querido Ion y me di cuenta de que tenía razón y sobre todo que no me gustaba no poder hacer algo solo porque no me creía lo suficientemente guapa para grabarme. Curiosamente grabarme llegó antes que sonreír en fotos, como he dicho antes, todo es un proceso.

¡Y ahora te toca a ti! En caso de que estés nerviosa en tu primer video, haz lo que yo hice con mi madre, hicimos una video-llamada y yo le pregunté acerca del producto que recomendaba, ella se sintió tranquila porque simplemente hablaba conmigo y fue el video que hizo que le llegaran sus primeros clientes de Instagram gracias a que simplemente contó lo que le pasó con el producto, atrayendo a personas como ella y que deseaban lo que estaba compartiendo.

Por lo que para grabarte ten en cuenta los siguientes puntos:

  • Deja el teléfono sobre un soporte o apoyado para poder tener las dos manos libres.
  • Escoge un escenario que tenga que ver con el producto, si es alimentario escoge la cocina, si es un libro, al lado de la estantería.
  • Vístete con la ropa que escogiste en el capítulo anterior.
  • Saluda con tu nombre (el cual vamos a definir a continuación).
  • Empieza a hablar del producto, ¿porque lo recomiendas? ¿Cómo se llama? ¿Porque para ti es el mejor? ¿Cómo lo utilizas? ¿A qué sabe, huele o como se ve? No hay tiempo límite, exprésate.
  • Una vez terminas el video, hazte una foto en el escenario enseñando el producto del que hablarás.
  • Sube el video y escribe sobre que has hablado en el video y que has respondido en este.
  • Listo! ¡Felicidades ya tienes tu primer video!

Quiero que te hagas la siguiente pregunta: ¿Tu nombre vende? Este punto me obsesiona desde que fui consciente de mi nombre, tener un nombre francés siempre me ha llenado de orgullo y cuando decidí ser escritora me di cuenta que tenía una carta a mi favor, la que usan las Agencias de actores cuando un nuevo actor o actriz aparece y les cambian el nombre para que sea mas vendibles, como a Marilyn Monroe, un nombre sensual pero falso, ya que e!a se !amaba Norma Jean, según la Metro no era lo suficientemente sexy.
Por lo que escoge un nombre que siempre hayas querido tener, que sea fácil de recordar y artístico. En mi caso, Jacqueline M.Q. las siglas finales es para ocultar mi procedencia y que el lector imagine que puedo ser de cualquiera lugar. Ese nombre que escojas lo debes decir al inicio de todos tus videos junto a lo que recomiendas. Por ejemplo, si recomiendas productos de belleza, puedes decir: Hola soy______ y recomiendo productos que te harán estar más guapa.

Y ahora hablemos de las historias de Instagram, pero para eso necesita- remos el siguiente capítulo. Lleva a cabo lo aprendido hoy y no vayas a la siguiente lección sin haberlas hecho, ya que la emoción que sientes en este mismo instante te ayudará a conseguir tu Independencia de una manera tranquila y paso a paso.

Disfruta de tus avances y pulsa el play para dar por concluida esta lección.