Mi Introducción Tu Inicio

Este libro surgió como una Epifanía, una iluminación en la que Ion Iacob (mi querido) y yo nos dimos cuenta de que yo ganaba más que él, tanto económicamente, como en fama. Y eso nos liberó a ambos.

A pesar de las películas, canciones y toda clase de interpretaciones artísticas que nos hacen temer a las mujeres de que, si somos más que el hombre, este se va a ir, nosotros sentimos que acabábamos de decirnos la verdad. Como una escena de novela, el inicio de este libro surgió de esta manera:


Ambos estábamos en el ascensor teniendo una conversación en la que concluimos que las mujeres que nos habían criado no eran Independientes por no ganar mas que el hombre.
—Sabes, sería un gran titulo para un libro —sonreí a Ion porque siempre le brillan los ojos cuando tiene una idea para una nueva historia.
—¿Cuál? —Pregunté deseando parar el ascensor, solo nos quedaban dos pisos más para bajar.
—Como ganar mas que un hombre —y las puertas del ascensor se abrieron como si dijeran: “Escribe, Jacqueline, escribe.”


Después de aquel día, han sucedido dos cosas que me han hecho estar ahora sentada en un sofá de flechas negras y marrones, que me hacen pensar en la playa y frente a un café que se enfría porque mis dedos no pueden detenerse.

El primer suceso fue mi madre. Tiene 56 años y fue ama de casa desde que tiene 11 años, hasta que, a los 32 años, conoció el mundo de los negocios y se dio cuenta lo buena que era recomendando productos de salud. El problema es que el mundo ha cambiado, hoy ya no puedes ir de casa en casa presentando un producto, necesitas ser una Mujer Actual y mi madre cree que necesita ciertas cosas, conocimientos para ganar, saber inglés, hacer publicidad en las redes sociales o verse espectacular, pero la verdad es que no necesita nada de esto. Al plantearme que estaba tomando clases de inglés para hacer negocios, pensé: “Mi madre no sabe que yo gano mas que mi novio cuando él sabe mas de 5 idiomas y yo oficialmente 1, resbalo en tres.”

Dejé aquel pensamiento hasta que hace aproximadamente una hora una clienta americana nueva nos ha escrito en LinkedIn solicitando asesoría para crear su propio negocio, curiosamente de enseñar ingles. Esta mujer tiene estudios, es treinta años mas joven que mi madre y sabe mas de dos idiomas, pero la necesidad es la misma, desea ganar dinero y cree que necesita algo más, saber como vender sus productos y quienes son sus clientes perfectos. Entonces saltó mi mente escritora y me dijo: ¡Jacqueline escribe el libro! ¡Las mujeres no saben cómo ganar! ¡Y aun menos cómo ganar más que un hombre!

Y aquí estoy, escribiendo este libro para enseñarte como con 28 años no solo gano mas dinero que mi novio, sino como he conseguido escribir treinta libros, asesorar a mujeres a escribir sus libros, a publicarlos, a promocionarlos, como he escrito libros para hombres y sobre todo como he conseguido ser Jacqueline M.Q. y que todo lo que hay en mi, me guste al 100%.

Bienvenidas a ¿Cómo ganar más que un hombre?
¿Preparadas?
Este libro será como si tú sujetaras una flecha y yo el arco, apuntaremos más lejos que el hombre y llegaremos más allá. Saca una botella de vino Rosé frío y comencemos.

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¿Ganar qué? Te preguntarás. Desde que soy pequeña tengo un par de frases que me han perseguido: “te he dejado ganar porque eres una chica”. O la frase con la que muchos niños han sido humillado: “¡Já! ¡Te ganó una niña!” ¿Y que te parece? O “No voy a pelear contigo, porque eres una mujer”. Bueno, pues ha llegado el momento de que ganemos por ser mujeres 😀


Todas estas frases me hicieron creer que si ganaba era porque me dejaron ganar, que si gano a un hombre lo humillo y que si estoy ganando es porque mis contrincantes se rindieron por que soy mujer. Pero a medida que he ido creciendo, me he dado cuenta de que esas frases son estereotipos y que no debía creerlas, sino aprovecharme de ellas.

Deja que me explique.

Si me dejan ganar por ser mujer… ¡Súper! Si un hombre se siente ofendido por que una mujer gana mas que él, lo siento, pero no quiero a ese hombre en mi vida. Y si alguien no quiere pelear conmigo, ser mi contrincante o llevarme la contraria porque soy mujer, mejor aun, mas camino despejado. Esas frases no deben perseguirnos, deben impulsarnos.

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Por ello cuando una mujer se hace poderosa en un mundo de hombres, es tan impactante, porque aun se cree que solo sabemos hacer la comida o cambiar pañales.



Y aquí está otra situación que he vivido desde niña. Recuerdo un verano, tenía 14 años y mi madre me había mandado a limpiar la barbacoa ya que venían mis tíos de visita. Al verme limpiar la mesa mis tíos dijeron: “Mira Jacqueline, ya es una mujer, sabe limpiar.”

Bueno, aquello no me elogió absolutamente nada. Darme palmadas por algo que sabe hacer el 90% de las mujeres y para lo que se nos educa no es algo por lo que me siento orgullosa. Ahora bien, cuando mis familiares ven hoy que gano mas que ellos, no recibo esa frase, sino silencio. El problema es que yo admití en silencio, con 14 años, que no quería ganar a mi madre en ser mejor esposa, madre y ama de casa. Quería ganar mas que un hombre, el cual estaba sentado en el sofá viendo una película y con una coca cola fría que me pidió servirle, mientras el calor me abrasaba a mí.


Por lo que tú que estás leyendo este libro, admítelo, quieres ganar más que tu padre, que tu hermano, que tu novio, que tu esposo o que tu jefe. ¡Quieres ganar más dinero! Sí, he dicho dinero.
¿Por qué yo o mi madre le llevábamos a mi padre la Coca-Cola? Porque él ganaba el dinero en casa, él ganaba más dinero que yo y mi madre, él estaba ofreciendo un servicio y nosotras teníamos que dar otro a cambio. Entonces, ¿Cómo puedes ser tú la mujer a la que le traigan el refresco fresquito? Ganando evidentemente más dinero, ofreciendo un servicio.

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Y déjame decirte que no es demasiado temprano ni demasiado tarde. Yo lo deseé con 14 años, tú, aunque tengas 80 puedes desearlo.



Recuerdo una señora de 80 años que vendía café saludable en Colombia. Esta señora tenía dos nietas y su única hija había muerto en un accidente recientemente. Vivía muy pobre, pero al quedarse con la tutela de sus dos nietas pensó: “Necesito ganar más dinero para criar a mis nietas.” Esa decisión fue primordial para ella, lo consiguió y además les dio a sus nietas el mayor legado que se puede dejar a una niña: puedes ganar mas dinero que un hombre, sin un hombre.
Pero lo que a mí me dejó Gloria con su historia fue lo siguiente: admitió que necesitaba ganar más dinero.
Y es momento de que tú lo admitas, por lo que a continuación escribe porque quieres Ganar más dinero que un hombre.
Escribe la siguiente frase: Quiero Ganar mas Dinero que un hombre porque…

Al repetir la frase “Quiero Ganar mas Dinero que un hombre” lo que va a suceder es que te será más fácil romper la barrera que nos han creado acerca de no desear mas que un hombre. Por ello he preparado unas plantillas para que las uses en tu Instagram y la compartas con tu respuesta. Cuando lo hagas, etiquétame como @Jacqueline_MQ y estaré encantada de compartir tu nuevo deseo y sobre todo saber que estás en el camino de la Independencia.

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Hay una escena de la película “Una Propuesta Indecente” en la que el joven y elegante Robert Redford le pregunta al personaje de Demi Moore: “¿Cuál es tu precio?” Esa pregunta me hizo dar un salto en los brazos de Ion mientras la veíamos en nuestro colchón en el suelo en una habitación donde comenzamos nuestra vida juntos. La pregunta es increíblemente intimidante, sobre todo si un hombre la hace a una mujer, ya que pensamos evidentemente en prostitución, pero si te la hago a ti ahora mismo, ¿Qué responderías? Seguramente puede que digas “no lo sé” o “tengo que hacer cuentas” e incluso imites a los protagonistas de la película y digas “¡un millón!”.

Pero la verdad es que pocas mujeres sabemos cual es nuestro precio a pesar de que cada día lo estamos intercambiando en base a lo que hacemos y ofrecemos a aquella persona que nos mantiene, a ese hombre que espera la comida en la mesa a cambio de traer el dinero a casa. Sé de muchos hombres que dicen: “mi mujer debería cobrar por lo que hace en casa y con los niños”, curiosamente esos hombres se oponen a pagar a sus mujeres, aunque presuman de ello. Otros en cambio afirman que todo lo que él gana es de los dos, pero ella no tiene nada a su nombre, por lo que legalmente no es de los dos. (En el capítulo 10 hablaré mas sobre este asunto).

Para llevar a cabo este cálculo es muy sencillo, yo que aborrecí las matemáticas siempre, sé hacerlo, solo necesitas un poquito de imaginación.

Imagina que la persona que te mantiene se muere o te deja, son dos cosas naturales, no tengas miedo, es una suposición, pero puede suceder. Ahora que estás sola, ¿puedes mantener el estilo de vida que tienes actualmente sin el aporte de esa persona? (Responde en el Formulario)

Aquí no acabó el cálculo, ¿tienes dinero para vivir seis menstruaciones sin depender de un hombre?

Esa cantidad que necesitas mensualmente para vivir como vives hoy, multiplícala por 6 y ahí tienes tu numero. Ya sabes cuanto necesitas para ganar más que el hombre.

Tu Número: Tus gastos mensuales actuales x 6 menstruaciones


Si he aprendido algo desde que empecé a viajar es que no necesitaba tantas cosas y que mi precio, mi independencia era increíblemente sencilla, puede que tú necesites una mansión, un coche de lujo, cenar en restaurantes que adoras y una botella de Champagne, si es así, tendrás que ponerlo en tu precio y ser tu objetivo.

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Y ya para concluir es importante romper una frase mas que nos dicen a casi todas las mujeres cuando empezamos a ganar nuestro propio dinero, la cual detesto enormemente y es: “Ella se paga sus cositas”. ¡¿Qué cositas coño?! No somos Barbies que necesitamos complementos, somos Mujeres que podemos pagar nuestra vida, tenemos un precio y queremos ganar más que el hombre. Por lo que haz tus cuentas antes de empezar con el primer capítulo donde trabajaremos juntas en tu Deseo de Aprender.

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Me pasó con Romy Tu Voz Me Suena a Alguien, donde Julia Roberts de pronto era tema de conversación a pesar de que nadie mas que mi querido Ion sabía que estaba escribiéndola, me sucedió al componer Te Quiero con Helado, los helados y los años 60 fueron protagonistas de mis días y El Escritor Perfecto se sumergió en todo lo que veía y escuchaba.

Y ahora, mientras escribo Mujer Independiente: ¿Cómo ganar mas que un hombre?” me ha vuelto a suceder, hoy decidí preguntar a varias mujeres de diferentes continentes que significa para ellas ser una “Mujer Independiente”, la razón por la que decidí hacer este cuestionario es porque la profesora de literatura de Ion en la infancia, nos compartió su punto de vista en cuanto a ser una “Mujer Independiente”, su respuesta me sorprendió.

Lo primero que respondió fue la siguiente frase: “Yo no estoy sola, estoy con mi esposo y mi familia”.

Aquello me llamó la atención, no le habíamos preguntado si estaba sola, sino si se consideraba una mujer Independiente. Lo segundo fue que nos declaró que trabajaba en la misma empresa con el marido y lo tercero que a veces una mujer siente una satisfacción suficiente a la hora de criar hijos y cuidar a su marido. ¡Me impactaron sus respuestas! Entonces supe lo siguiente, esta mujer aún no se identifica con que es una Mujer Independiente. Por lo que hablemos de ¿Qué es ser una Mujer Independiente?

Una Mujer Independiente no significa estar sola o no desear tener hijos, tampoco es alguien que decide no echarle cuentas a nadie, tomar decisiones propias o ser tan insensible que primero piensa en ella misma y le da lo mismo la persona que comparte su vida.

Ser una Mujer Independiente

Se resume en que no dependas de un hombre, que aquello que mantiene tu estilo de vida puedas pagarlo tú sin depender de otra persona, que tengas los 6 meses de menstruación y que si eres infeliz con una persona no te de pánico dejarla.

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Tengo muchas mujeres a mi alrededor, entre ellas 4 cuñadas, las cuales una de ellas es un claro ejemplo de mujer nada independiente y no por el dinero o por la toma de decisiones, sino porque no es Independientemente feliz con su pareja, si le preguntas porque no deja a su pareja su respuesta es: ¿Cómo voy a empezar de nuevo? ¿Qué voy a hacer? Con mi edad un hombre es más difícil de conseguir.

Cuando oigo esta clase de frases mi mente dice, ¿por qué el hombre no tiene este miedo? Si un hombre se queda soltero celebra su libertad, piensa en que cualquier mujer, jóvenes y mayores le desearán, empezar de nuevo es un mundo de posibilidades para un hombre, para una mujer es un abismo de inseguridades, de límites, comenzar de nuevo nos hace creernos demasiado viejas, al hombre le hace sentirse joven.

Entonces, una Mujer Dependiente es aquella que está dejando que su felicidad dependa de que otra persona le proporcione una seguridad que ella misma podría tener si realmente quisiera.

Y no es una broma, la dependencia es algo muy serio, nos hablan de la dependencia del sexo, del azúcar, de las drogas, del alcohol, pero nunca de la dependencia de la infelicidad. Yo misma fui víctima de ella con 19 años por creerme dependiente y no fue de un novio, sino de mis padres. Creía que aún no podía irme de casa, que no sabría cuidarme a mi misma, razón por la que me quedé dependiendo de dos personas que habían roto su relación, causando un verano lleno de lágrimas, torturas y mensajes donde la comedura de cabeza era protagonista. Aquello me causó una gran infelicidad que soporté por no saber que podía ser una Mujer Independiente. De hecho, fue tan intensa que me causó una fuerte Anemia, dejándome para siempre una marca amarilla bajo los ojos que me recuerda cada vez que me miró al espejo: “Jacqueline, no dejes que tu felicidad dependa de otros”.

Por lo que mujer, igual que admites que quieres Ganar mas que un Hombre, admite que quieres ser una Mujer Independiente y que tu completa felicidad no dependa de nadie, de poder siempre elegir quienes están en tu vida sin tener que basarte en el dinero o en privilegios, primero viene tu Independencia.